El TAS dictaminó que la norma del hiperandroginismo discrimina a las mujeres, porque solo se les aplica a ellas.
“Soy quien soy” dijo la corredora indú Dutee Chand a la IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) en un acto de negación para someterse a un “tratamiento médico” que en pocas palabras determinaría si era hombre o mujer. Los altos niveles de testosterona producidos de manera natural en el cuerpo la velocista india de 18 años, hacían apuntar las miradas hacia el hiperandroginismo, lo cual supuestamente le daba ventaja frente a sus rivales y por tanto fue suspendida el año pasado; la atleta se perdió los Juegos de la Mancomunidad de Glasgow. Sin embargo, una vez que Chan fue suspendida, la atleta apeló ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) pues cuestionó la validez que de las reglas de la IAFF. El TAS le dio la razón y así su voz ganó una batalla: al mismo tiempo que puso un alto a la discriminación, vejación y humillación de las mujeres deportistas, dio un revés a la ciencia.
«He sido humillada por algo de lo que no se me puede culpar»,
Dutee Chand tras el laudo.
He aquí algunos de los puntos más importantes que el TAS destacó y cómo otras mujeres atletas que vivieron situaciones similares fueron destruidas por una sinrazón.
- Si producir de forma natural más testosterona que tus rivales es una ventaja descalificante (según el TAS) ¿por qué no se aplica también a los hombres que produzcan más testosterona que los demás?
- Katrina Karkazis, experta en bioética de Stanford y asesora de Chand en este caso, la testosterona (producida de forma natural) no es únicamente masculina y la ventaja que otorga es la misma que tener más altura, flexibilidad o mejores pulmones. Por eso «el fallo es enorme e histórico», aseguró a Materia pues «es la primera vez que un organismo externo suspende una de estas políticas, que han existido por décadas».
- En 2011 la corredora sudafricana Caster Semenya fue marginada durante casi un año después de ganar el título mundial de los 800 metros cuando tenía 18 años. Sus rivales la habían puesto en el ojo de la IAAF al tomarle fotos hasta de sus genitales y alegando que era hombre. Cuando la IAAF le autorizó volver, Semenya ganó plata en Londres 2012.
- La norma del hipernadroginismo «no está siendo usada para determinar si un atleta debe competir como hombre o mujer. En cambio, está siendo usada para introducir una nueva categoría de mujeres no aptas dentro de la categoría femenina», explica el TAS en su laudo.
- Superar el nivel límite de testosterona exigido —10 nanomoles por litro de sangre, cuatro veces lo que se considera normal en mujeres— no convierte a atletas como Dutee Chand en hombres. Ese nivel no sirve para sexar atletas: rebasarlo no permite a las deportistas competir como hombres, porque no lo son, solo sirve para descalificarlas.
- Un estudio del propio Comité Olímpico Internacional mostró que el 13,7% de las atletas tienen niveles de testosterona por encima del rango habitual de las mujeres, y que un 4,7% tienen niveles que entran en la orquilla de lo considerado masculino. Del mismo modo, un 16,5% de los atletas de élite tienen niveles de testosterona por debajo del rango masculino y un 1,8% de ellos caen en niveles considerados femeninos. «La naturaleza no es clara», sentencia ahora el TAS. La testosterona no sirve para determinar el sexo, solo para estigmatizar a las mujeres que tienen más.
- «El sexo de los seres humanos no es simplemente binario. No existe un único factor determinante del sexo», señala ahora el TAS tras escuchar a los científicos, algo que venían diciendo organismos y expertos en revistas de primer nivel desde hace años. Pero hasta llegar a esta conclusión, antes de introducir los controles cromosómicos, se cometieron todo tipo de vejaciones con las deportistas, como obligarlas a posar desnudas ante los jueces mostrando sus genitales, otro examen tan humillante como inútil para determinar el sexo objetivamente y en todos los casos.
- Si quieres saber más consulta la nota completa del El País en:
http://elpais.com/elpais/2015/07/28/ciencia/1438077150_606978.html

