Novak Djokovic y Roger Federer se disputaron el abierto de tenis en Estados Unidos el domingo pasado. Las cámaras enfocaron punto por punto, los rostros de los jugadores, los gritos y nerviosismo de los 20 mil espectadores sumidos en la tensión cada que veían fallar al considerado mejor jugador de la historia (Federer). De vez en cuando el lente se movía hacia el mega micrófono comandado por Eva Asderaki-Moore, la árbitro griega de 33 años, quien ese día se convirtió en la primera mujer en ser juez de silla de la final masculina del Abierto de Estados Unidos y la segunda en hacerlo en un Grand Slam tras la francesa Sandra de Jenken, que lo hizo en 2007 en Australia y Roland Garros.
Dice la BBC que “su actuación fue tan impactante que su nombre opacó el de ambos tenistas en redes sociales durante gran parte del partido”, pues con gran seguridad la juez Asderaki-Moore anuló decisiones de los jueces de línea y sentenció puntos a favor y en contra de los jugadores, que en muchas ocasiones retaron a su autoridad solicitando el sistema «ojo de halcón». De hecho en twitter fue considerada como la MVP del partido.
DOS COSAS QUE DEBES SABER SOBRE EL TRABAJO DE SER JUEZ DE SILLA:
1.- La jueza ha reconocido que tiene que someterse a una examen de vista cada año.
2.- Sobre lo más difícil de su profesión, Asderaki-Moore ha dicho que es «estar concentrado por un tiempo tan largo porque los partidos, especialmente en los Grand Slam, pueden durar cinco horas», además de «no poder ir al baño». Y aseguró: «Sí podemos (ir) y sucede muy de vez en cuando, pero a mi no me gusta y muchas veces termino con calambres en el estómago al final del partido».
LA ANÉCDOTA:
Su presencia en la final de este domingo fue la tercera en un partido decisivo de Grand Slam tras haber estado en las finales femeninas del Abierto de EE.UU. en 2011 y la de Wimbledon de 2013.
Precisamente fue en la de Flushing Meadows hace cuatro años cuando su nombre surgió por primera vez en los medios de comunicación al ser testigo del arrebato de Serena Williams, quien protestó una de sus decisiones diciendo que era «fea en su interior» y le dijo que «ni siquiera la mirara«.
DESTACA:
La tenista estadounidense Madison Keys pidió aplausos para la jueza de silla, mientras que su compatriota Malanie Oudin envió el mensaje: «¿Puede ser Eva Asderaki-Moore mi árbitro de ahora en adelante? Increíbles decisiones esta noche».
EL DATO:
Asderaki-Moore fue una de los 19 árbitros con la Insignia de Oro que trabajaron en el Abierto de Estados Unidos y que es el máximo nivel que puede alcanzar un juez tras ser evaluado por las máximas autoridades del tenis.

