1928. Época en la que los medios de comunicación influían de manera negativa en el desarrollo de la mujer en el deporte. Había una preocupación por la apariencia, emociones y deberes maternales de las atletas que precisamente éstos construían estereotipos negativos en su contra. Ejemplo de ello fue cuando, durante los Juegos Olímpicos de Amsterdam ese año, las atletas colapsaron la línea de meta de los 800 metros y el acto fue percibido como trágico y horroroso. Una cita textual en inglés dice más:
«The half dozen prostrate and obviously distressed forms lying in the grass at the side of the track after the race may not warrant a complete condemnation, but it certainly suggests unpleasant possibilities (The London Times, “The Olympic Games”, 1928, August 3.
Afortunadamente ya no estamos en el siglo pasado, pero ¿qué tanto han cambiado los medios de comunicación respecto a la imagen que construyen de las mujeres en el deporte? Tenemos tarea.

