Por Olga Trujillo
Hay mañanas que comienzan de noche. A las 5:00 am Paty Martínez prepara la mochila del entrenamiento y su ropa del trabajo, desayuna fruta y agua pues el entrenamiento con su equipo Pumas Club UNAM, aunque sólo dura una hora treinta minutos, es tan pesado como el cansancio de las piernas los lunes por la mañana.
«Trabajo en el sector bancario, coordino de un proyecto de fusión de dólares a través de las sucursales en Banamex» dice Paty para Diosas Olímpicas vía telefónica. «No descansas igual cuando juegas el fin de semana, llegas al trabajo y te tiemblan las piernas, pero ahí estás».
La basquetbolista que forma parte de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional Femenil (LNBPF) sabe que para ser profesional hay que mantener la condición entre lo que muchos piensan que hace por hobby y su trabajo: «No se me complica, uno quisiera entrenar más tiempo, pero tenemos que darle un espacio a cada uno. Por eso entrenamos tan temprano porque salimos de trabajar a las 6 o 7 de la noche y no podemos ir ya tan tarde», cuenta Paty quien aún así piensa que la Liga va tomando rumbo:
«Yo creo que el basquetbol en México avanza lento pero seguro, creo que este tipo de eventos (la Liga) no sólo pueden dar los cimientos para una más formal, sino que también se le da seguimiento a las jugadoras que han estado en los colegios con otros clubes, más jóvenes».
De hecho las jugadoras no son las únicas que deben combinar sus actividades, también el entrenador «Choco» Gerardo Guzmán se viste de mercadólogo y promotor: «Él es quien busca apoyos para nosotras de todo tipo, desde los uniformes hasta los sueldos; ha hablado con varios ex jugadores a los que les gusta el deporte y son quienes nos dan respaldo». Su doble labor ha dado como resultado sueldos que podrían funcionar: De 3 a 15 mil pesos, dependiendo el nivel de las jugadoras y sus condiciones personales.

MANO A MANO, SU VIRTUD
Paty habla más con los números que con palabras, innecesarias para el mano a mano, su mejor virtud. La rapidez con la que juega provoca igual de quiebres en las caderas de las jugadoras de la Liga que enojos de los coaches contrarios. Su promedio desde la posición número dos es de 20-25 puntos por partido, 5-8 rebotes y 3 asistencias.
El nivel de Paty, quien juega desde los 13 años, es el reflejo de la liga pues ella cree que «todas las que estamos participando en este torneo y en otros siempre nos hemos esforzado para mejorar. Los torneos no se pueden hacer si no ponemos énfasis en hacer un mejor basquetbol«, dice y se anima a dar un mensaje a las que vienen driblando detrás de ella:
«Que no dejen el basquet, no es verdad que el deporte no sirve en México, nos da un estilo de vida sano, nos puede generar algún ingreso y sobre todo fomenta el desarrollo de todos».
«No descansas igual cuando juegas el fin de semana, llegas al trabajo y te tiemblan las piernas pero ahí estás».
Patricia Martínez. Equipo Pumas Club UNAM de la LNBPF. Posición 2. Estatura 1.66.


