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Olga Trujillo

«Entonces, hice algunas cosas y volví para Brasil con el proyecto de… no de ser entrenadora. Sinceramente no era mi idea. Pero como supervisora, porque nosotras pasamos por muchas dificultades, nos engañaron demasiado con relación a esa parte administrativa y a mí me gustaría hacerlo. » (Emily Lima, 2015).

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) anunció ayer que la ex jugadora internacional Emily Lima, será la primera DT de la selección de futbol femenina de Brasil, un hecho histórico en el país del balompié y un acto aplaudido por la comunidad femenina del futbol que ve cristalizados en Emily uno de los tantos retos que enfrenta la disciplina en el mundo:

“Me preguntan que por qué una mujer y yo les digo que por qué no” dijo la feminista brasileña y doctora en Educación, Silvana Vilodre Goellner, al respecto.

De hecho, en un estudio realizado por ella y la trabajadora social Claudia Y. Martínez, cuyo objetivo principal fue analizar la narrativa sobre la actuación profesional de la actual DT de Brasil (y de Fabiana Manzolillo) como una de las dos únicas entrenadoras en la séptima edición de la Copa Libertadores de América el año pasado, les fue posible identificar tres dificultades relacionadas a su profesión como técnicas:

  1. La incredibilidad de los directivos en sus capacidades como entrenadoras.
  2. La inestabilidad laboral y
  3. Los recursos insuficientes invertidos en el futbol femenino.

Si repasamos los tres puntos anteriores y los trasladamos a la situación de las DT de México, podría decirse que la película se repite y ejemplos en las palabras de las entrenadoras hay varios: en las de Andrea Rodebaugh, en las de Iris Mora, en las de Fátima Leyva, en las de Fabiola Vargas… Desde hace seis meses Leonardo Cuéllar dejó la selección mayor femenil y la Federación aún no sale a nombrar a nadie. Y nombrar importa.

Andrea Rodebaugh. Foto: Medio Tiempo
Andrea Rodebaugh. Foto: Medio Tiempo

De vuelta al mismo documento se señala que Emily Alves da Cunha Lima, quien comenzó su carrera como jugadora a los 12 años de edad (y pasó por clubes de Brasil, España, Italia y Portugal, y por la selección nacional) ha asumido desafíos:

«Y como yo era la primera mujer trabajando allí, tenían varias dudas. Yo ya pasé por varias dificultades al inicio. El presidente colocó cinco supervisores para que estuvieran en nuestro entrenamiento» (Emily Lima, 2015).

Cinco supervisores, así. “Las condiciones del fútbol profesional en esta parte del continente están llenas de irregularidades, inestabilidades y desvalorización”, dice la doctora.

A pesar de todo, las entrenadoras se siguen apropiando de los espacios dominados por hombres. Los rumores en México no apuntan ni de cerca a ninguna mujer como entrenadora a dirigir a la Selección Femenil Mayor… por el momento.

En 1941 el Consejo Superior de Deportes de Getulio Vargas (presidente de Brasil) había prohibido el fútbol femenino y las había excluido de las artes marciales y el boxeo, el salto con pértiga y triple salto. Los tiempos cambian y la ex jugadora brasileña de 36 años, quien sustituye al seleccionador Oswaldo Álvarez, se estrenará en diciembre al frente del combinado en el Torneo Internacional de Manaus, donde la Canarinha se verá las caras con Rusia, Italia y Costa Rica. De fondo suena una samba. A seguir los pasos.

FUENTE: ESTAR ALLÁ, NO ES SOLO ESTAR ALLÁ. NARRATIVAS…

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