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Por Olga Trujillo

Reyna Ríos cumple 31 años. Vive en Campeche porque trabaja para Pemex, pero los fines de semana se pone la camiseta de jugadora profesional de basquetbol. De hecho, de hoy en adelante, mientras dure la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil, viajará cada fin de semana a México para disputar los partidos del sábado por la tarde en defensa del conjunto de AZTKS, uno de los 12 equipos que conforman la Liga.

“La cuestión laboral en México está muy difícil como para vivir solamente del deporte, y más siendo mujer, hay muy poco apoyo”, declara a Diosas Olímpicas vía telefónica.

La también seleccionada nacional es solo uno de los rostros que dan la cara por el basquetbol femenil en México. Invertir las tardes después de salir del trabajo para ir al Cross Fit y practicar algunos tiros por su cuenta, son el compromiso con el cual cumple a diario con tal de seguir escribiendo la historia de un deporte abandonado.

“Por ejemplo nadie recibió un peso por haber ganado el COCABA (en el 2015) con la Selección Femenil, a nadie se le pagó su boleto para ir a la concentración”. De hecho, cuenta que para ese torneo celebrado en Costa Rica, el conjunto nacional se concentró con solo 22 días de anticipación. Y agrega:

“Las personas que juegan en la selección mexicana son más corazón que realmente lo que recibimos económicamente. Tienes que estar por amor a la camiseta. Hay muy poco apoyo, si nos gustaría que en todas las categorías existiera porque vienen chicas pequeñas con la ilusión de portar la camiseta de México”.

Pero la suya es una historia que se ha repetido durante generaciones. Sin embargo, Reyna -ala y poste– no pierde la alegría, ese divertido recuerdo de cuando tenía 13 años al ver que un balón entraba por el aro, la llama a practicar el basquetbol una y otra vez. “La verdad en AZTKS estoy super feliz porque las personas se preocupan por nosotros, tratan de darnos el mejor cuidado que necesitamos y merecemos, me gusta su estructura”.

Reyna sabe que la disciplina del balón naranja está dividida y que en algún momento a futuro las jugadoras podrían encontrarse en un dilema para elegir una Liga:

“Claro que pude existir esa disyuntiva. Hay otras ligas que te invitan a jugar, estas dos ligas en particular (la Liga Nacional de Baloncesto Profesional –LNBP- y la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil –LMBPF-) que están al mismo tiempo y como que muy rivales, lo provocan, pero está en cada jugadora decidir”.

Para Reyna, la invisibilidad en los medios tradicionales respecto al nuevo intento de Liga es porque “desgraciadamente la liga varonil (LNBP) es la que jala más… me pongo a pensar que si estos equipos (los de la Liga Mexicana) nos hubiéramos ido a esa liga, júralo que los medios nos hubieran volteado a ver, pero sí se me hace injusto que no se le esté dando el apoyo o propaganda a los equipos femeniles.

Esta liga es la primera que están armando, esperemos que así siga y que los presidentes se enfoquen en eso y no en políticas o dinero, porque la verdad es eso, el dinero aquí y en China es lo que mueve a todos ellos, yo  considero que debe mantenerse el compromiso con las jóvenes, nosotras del deporte porque lo que queremos es jugar… si se va a armar por lo político es donde va a empezar a decaer este nuevo intento que se está haciendo”.

Mañana inicia una nueva aventura. El equipo de Reyna jugará contra Gamos. La esperan más risas y estrategias que llevar a cabo en la duela. Más páginas que escribir sobre el basquetbol femenil de este país.

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