Futbol

Amateur

basquetbol

noticias

entrevistas

especiales

 

Por Olga Trujillo

Hace unos días, el sorteo de la Primera Copa Mx Femenil marcó el llamado grupo de ‘los Clásicos’. El América se enfrentaba a los Pumas, dos nombres con mucha tradición en el futbol mexicano; la memoria recuerda grandes batallas del ‘clásico capitalino’. También quedaron emparejados Tigres y Monterrey, los protagonistas del ‘clásico regio’, duelos llenos de pasión local. Los encuentros parecían de primera plana, solo que la única diferencia era que las páginas del futbol femenil aún estaban en blanco. La palabra ‘clásicos’ para nombrar los históricos encuentros femeniles en México fue motivo de opiniones encontradas en twitter, donde Diosas Olímpicas realizó una encuesta para saber más del tema:

De los 188 votos obtenidos a la pregunta “¿consideras que en el futbol femenil también se le deben llamar ‘clásicos’ a los partidos similares que juegan los hombres en la Liga Mx?”, 55% por ciento fueron de la gente respondió que ‘sí’, 21% que ‘no’ y 24% que ‘en un futuro’.

Marion Reimers, la activa periodista deportiva de Fox Sports quien apoya también los temas de la mujer, opinó que “sí” para atraer a más aficionados, lo mismo que Alejandra Benítez del diario Cancha: “sí por la tradición” pues “poco a poco se irán haciendo los propios”. El Director Técnico del club femenil América, Leonardo Cuéllar, comentó también que “eso se dará solo con la competencia, se confirmarán algunos clásicos que existen con los varones (esos siempre van a estar ahí), pero se empezarán a hacer nuevas rivalidades”.

El periodista español José Luis Rojas Torrijos, experto además en lenguaje y deporte, fue de los que respondió que “no” y dio sus razones:

“Creo que difícilmente se puede llamar un clásico ya a un enfrentamiento del que no hay precedentes. Una cosa es el club y otra el equipo. Un clásico en futbol es un partido de máxima rivalidad histórica entre dos equipos que incluso han ganado títulos (en España el Real Madrid – Barça de baloncesto es también un clásico). Se diferenciaría de derbi, en que este último es rivalidad local o regional.

Los clásicos por tanto son entre equipos, no entre clubes. Si mañana dos entidades crean una sección nueva de otro deporte, no será clásico por el mero hecho de que sí lo sean sus secciones de futbol masculino. Clásico implica hablar de historia y la nueva liga femenil debe construir la suya propia. Ni hay que correr más de la cuenta ni compararse de entrada con la masculina, porque de hacerlo así difícilmente será observada y valorada por sí misma”.

Para el también profesor universitario en España, lo mismo ocurre con el lenguaje inclusivo pues en distintas ocasiones se habló de los árbitros, los porteros, los que salieron amonestados, los Directores Técnicos: “El reto, sí, es abrir camino e ir forjando su propia realidad, incluso su lenguaje: ¿Tuzos contra Xolos?, pero si son ellas las que juegan… hace falta tiempo para que vaya permeando en las diferentes mentalidades”, explicó.

El aficionado Rafael Camacho, igual que Rojas Torrijos, opinó que “no” y coincidió en que “la liga femenil debe hacer su propia historia” y además “sería buenísimo que programaran los juegos antes de los de Primera División”.

En cambio, la egresada del posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y también periodista deportiva en temas de la mujer, Claudia Ivette Pedraza, “no le vería problema en usar el término ‘clásico’ porque estaríamos hablando de una comparación que no necesariamente se refiere a la ‘calidad’ o a la ‘cualidad del juego’, sino a un aspecto que tiene que ver con la tradición o el territorio”.

Y con respecto al género fue más allá: “cuando hablamos de que no se compare el futbol femenil con el varonil, nos estamos refiriendo específicamente a que se mida la eficacia de las mujeres en función de lo varonil, es decir, a que no se diga que tal o cual jugadora es tan rápida o buena como tal o cual jugador o que el futbol femenil es menos o más espectacular que el futbol varonil”.

Dentro de las comparaciones entre el futbol femenil y el varonil incluso cupo el término “cruzazulear”, usado para hacer burla a los aficionados del Cruz Azul dados los malos resultados del equipo. “Nosotros ya usamos también ‘cruzazulearla en el amor’ y eso lo puedes hacer siendo hombre o mujer y ya te está diciendo que es una forma de regarla al final, el peso está en otro lado. Yo pondría más atención cuando dicen que nosotras somos ‘más limpias’ que los varones porque entonces parece que nosotras somos ‘más buenas’ o bien que no somos ‘tan rápidas’, porque entonces se pensaría que el futbol se tiene que jugar exactamente como lo juegan los hombres, creo que ahí se deben poner los focos de cómo se nombra a nuestras jugadoras”.

El balón rodó y la historia del futbol femenil con o sin clásicos comenzó su construcción. Las mujeres de México siguen el ritmo del balón… y de sus corazones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *