Hace siete años, cuando me di a la tarea de comenzar con Diosas Olímpicas, lo hice con la intención de dar a conocer todas esas historias de discriminación de género, barreras y sexismo, entre otra baraja de temas, que las mujeres en el deporte enfrentan. Ser ex basquetbolista, periodista, madre en lactancia, esposa y después feminista, no hacía más que espejearme con ellas y llevar la bandera de las que necesitábamos un espacio para expresarnos cubriendo ese frente.
Con certeza puedo decir que, desde la tribuna, todas las que hemos sido parte de Diosas Olímpicas, formamos también un eslabón importante en la revolución que se avecina con el futbol femenil.
Por eso vamos a todos los foros que se nos ofrezcan, expresar nuestro punto de vista es de suma importancia para seguir en pie de lucha.
Agradezco a Alejandra Benítez, de CANCHA (Reforma) tan valiosa invitación.


